Webs, web apps y apps móviles que no se parecen a nada. Diseño atrevido, código impecable, resultados medibles.
Sí, empezó siendo un error de dedo. Pero quedárnoslo fue una decisión financiera brillante. Ese ojo para ahorrarte plata también lo aplicamos a tu proyecto.
¿Quieres un sitio web pero no estás seguro? Te hacemos una muestra pequeña y bien diseñada de tu sitio, sin costo — la ves, y con eso decides. Sin compromiso y sin letra chiquita. El precio final va según el tamaño del proyecto.
App de transporte y delivery sin comisiones ni tarifas. Los conductores y repartidores se quedan con todo lo que ganan — solo pagan una suscripción. En desarrollo.
App que conecta clientes con fontaneros y técnicos de servicios residenciales. Encuentras a alguien de confianza sin andar preguntando en el barrio. En desarrollo.
Este espacio está libre. Literalmente.
No hacemos sitios genéricos. Cada proyecto es una pieza única, diseñada para que tu marca destaque, cargue rápido y convierta visitantes en clientes.
Por WhatsApp, el formulario o correo. Nos cuentas qué tienes en mente: tu negocio, qué quieres lograr, qué te gusta. No necesitas saber nada técnico — para eso estamos nosotros.
Una llamada o reunión corta, ajustada a tu horario. Escuchamos tu idea, te hacemos preguntas y definimos juntos qué tan grande es el proyecto. De aquí sale todo lo demás.
Aquí es donde nos diferenciamos: antes de que pagues un centavo, te hacemos una muestra pequeña pero bien diseñada de tu sitio. La ves con tus propios ojos y con eso decides.
¿Por qué gratis? Porque estamos empezando y preferimos demostrar a prometer. Si no te gusta, no pasa nada — cada quien sigue su camino y quedamos bien.
Si la muestra te convenció, cotizamos según el tamaño de tu proyecto — desde $100. Firmamos un acuerdo sencillo de una página (en español claro, no en abogado) y eliges cómo pagar:
La mitad al arrancar, la otra mitad al entregar. Mantenimiento gratis 6 meses.
Arrancas con solo el primer mes. Mantenimiento incluido todo el año.
Nuestro proceso de siempre, con reuniones en cada etapa para que nunca te quedes a ciegas. Tú mandas tus fotos y textos, nosotros hacemos la magia. Revisiones hasta que digas "así sí".
Tu sitio sale al aire. El momento en que todo pasa a tu nombre depende de tu plan:
Con el pago final, dominio, hosting y código pasan a tu nombre el mismo día de la entrega.
El sitio queda publicado y funcionando para ti desde el día uno, pero dominio, hosting y código quedan a nombre de Green Desing hasta completar los 12 pagos. Ahí todo se transfiere a tu nombre.
Cuando la propiedad pasa a ti, recibes:
Aquí es donde normalmente van cinco testimonios sonrientes con fotos de banco de imágenes.
No tenemos ninguno todavía. Green Desing acaba de empezar, y preferimos una pared honesta que una pared inventada. Cualquiera puede escribir “¡Excelente servicio, 10/10!” y ponerle debajo un nombre falso — nosotros no vamos a insultar tu inteligencia así.
Lo que sí tenemos: código del que no nos da pena firmar, la terquedad de no entregar nada a medias, y toda la atención del mundo para tu proyecto — porque literalmente eres de los primeros.
El primer testimonio de esta pared puede ser el tuyo. Y vamos a trabajar el doble para que valga la pena escribirlo.
Green Desing es un estudio de una sola persona — y eso juega a tu favor. Hablas directo con quien diseña y programa tu proyecto: sin intermediarios, sin vendedores que prometen cosas que el equipo técnico no puede cumplir, sin correos que se pierden entre departamentos.
Construyo sitios web, web apps, aplicaciones móviles y sistemas con inteligencia artificial. Si tu proyecto necesita algo que aún no domino, lo aprendo. Esa ha sido la constante desde el principio.
Escribimos mal nuestra propia marca y la pusimos en internet para siempre. Después de eso, revisar tu proyecto tres veces antes de entregarlo no es una promesa de marketing: es trauma personal aplicado al trabajo.
Si encuentras un error nuestro en tu proyecto, lo corregimos gratis. El del dominio no cuenta — ese ya es de la casa.